“AL OESTE DE LA PROVINCIA” TANDIL – CARHUE EN MOUNTAIN BIKE

Diario de viaje de la travesía por caminos de tierra - De Tandil a Carhué – 650 km.

INDICE DE CONTENIDOS

Introducción
Domingo 28 de diciembre de 2008
Día 29 de diciembre
Día 30 de diciembre
Día 31 de diciembre
Día 1º de enero de 2009
Día 2 de enero
Día 3 de enero
Día 4 de enero
Día 5 de enero
Fotos del viaje
Equipamiento

Oscar Méndez

Diario de viaje
-Introducción-
Esta “locura” nació cuando unos meses atrás Jorge (Furlan) hizo un viaje de placer con Irma (su Sra.) a Carhué y Lago Epecuén.
Al ver las fotos que habían sacado quedé impactado con las imágenes, si bien tenía conocimiento del desastre que había dejado la inundación de unos años atrás, no había tenido oportunidad de ver imágenes tan crudas y desgarradoras de un pueblo que fue sumergido por las aguas de una desbastadora inundación.
Creo que en ese mismo momento que miraba las fotos nació la idea de llegar hasta ese lugar, pero, había un pero! ! . . . . . . . . . . . no quería hacerlo en vehículo. . . de que otra manera podía hacerlo yo? . . . . . . . .
En mi cabeza ya estaba dando vueltas desde hacía un tiempo atrás, no lo se precisar justamente, pero que me daba vueltas no cabe ninguna duda, hacer otra travesía como en el 2002 con mi bici y mi “Cóndor Track”.
En esta oportunidad sería con mi “nueva” bici. Con el cuadro Trek que me regaló Mariano (mi amigo, le decimos cariñosamente “Marian”, el de MTB Tours)
Bueno, sigamos, ya tenía el motivo para realizar la travesía que andaba rondando por mi cerebro! !. Del motivo, a comenzar con la preparación no pasó mucho tiempo, diría un par de días.
Primer paso; ver la adaptación del soporte para enganchar el “Cóndor Track”, algunas modificaciones que tuve que hacer fueron resueltas con bastante rapidez.
Comprar algunas planchuelas y manos a la obra! !
La travesía comenzaba a gestarse, todavía era un sueño, quien sabe cuando la podría realizar.  . . . . . . . .
Mientras tanto el trabajo de adaptación con los “fierros” seguía. Pasaron unos días y luego de algunas mejoras y reformas el tema quedó solucionado. Nuevamente las pruebas estáticas y lo visto me conformaba plenamente.

El Cóndor Track listo para la travesía

Un buen día aparece José Luis (Breit) (otro amigo y colaborador incondicional), le comento de mi “locura” y su reacción fue instantánea, ¿querés que te acompañe? , va, si vos querés!! . . . . . . . Claro que acepté de inmediato, sería bueno compartir con un amigo esta travesía.
Esto se va poniendo lindo!!. . . . . . . Viajo a Capital al cumple de Moni (mi hija), viaje que aprovecho para acercarme hasta el IGM a buscar las cartas para trazar el recorrido. Siempre me quedó claro que la mountain está hecha para sacarle “el jugo” y no precisamente por rutas asfaltadas, por esa razón necesitaba las cartas topográficas para elegir el mejor camino y por tierra. Fueron 10 cartas en escala 1:100 000 las necesarias para visualizar todo el recorrido.
Nuevamente en casa, me pongo a trabajar sobre las cartas, fotocopio los tramos necesarios y armo el rompecabezas del recorrido. Este rompecabezas no es caprichoso ni un término rebuscado, simplemente son secciones que irán pasando una por una a través del TPS ® * (invento mío que funcionó a la perfección)
* TPS ® significa; Territoryal Sistem Posicion  (Sistema de Posicionamiento Territorial).
La función que cumple es tener a través de las secciones de cartas topográficas la visualización del recorrido y estar siempre ubicado con los puntos cardinales.
Los preparativos se van cumpliendo paulatinamente. Algunos entrenamientos en mis tiempos libre me van dando el estado y la forma para encarar esta travesía.

Pruebas diversas para ajustar mi nueva biker teniendo en cuenta el desconocimiento del estado de los caminos a transitar. Un problema me tiene con cierta preocupación, siento un crujido que no puedo detectar, lo veo a Daniel y le comento, me hace algunos ajustes a su entender y el crujido sigue, esto ya me está preocupando por que no puedo detectar con exactitud de donde proviene. Sigo haciendo las salidas de entrenamiento y el ruido persiste, es como si hubiera un para de bolillas rotas.
Con bastante certeza localizo el problema, es el tubo del asiento que tiene juego dentro del caño vertical, después de suplementar de varias formas el ruido continúa y es bastante insoportable para tolerar durante tantos kilómetros.
Hay que tomar una decisión, los tiempos se acortan! !. . . . . . . .
Faltan dos días para la fecha fijada de partida, tomo la decisión de cambiar de mountain, volver a mi fiel Wheeler, no es fácil, pero no queda otra opción, no puedo arriesgar la travesía.
Desarmar parte de los componentes de la Trek y pasarlos a la Wheeler. . . . .  ya está!!!
Ahora a probar nuevamente ya que hacía bastante tiempo no la usaba. Un par de salidas y todo está como era antes, un relojito!!


La bici ya cargada y lista para partir

El TPS ® y un visitante inesperado

 

Domingo 28 de diciembre de 2008: - 98 Km.
5,50 horas. Todo preparado, chequeo final de toda la carga. . . . . . 6,00 horas en punto arriba José Luis, saludos y comienzo de la travesía!!
Primeros tramos que sirven para ir ajustando detalles del equipaje en los “Cóndor Track”.
Mañana con algo de niebla. . . . . ya empezamos a sentir el calorcito en nuestros cuerpos. . . . . quedan 90 km. por delante.
Van transcurriendo los primeros kilómetros y estamos ansiosos por ver como reaccionan nuestras piernas ante las primeras lomas después de Cerro Leones. . . . . Bien!! Subimos sin dificultad. . . . .ahora viene otro control. . . . . bajada de piedra al pasar por frente al depósito de vehículos municipal y el camino que nos lleva a Federación. . . . . con precaución bajamos bien y los “cóndor” sin inconvenientes.
Ahora si!! A pedalear sosteniendo un ritmo, de nuestros cascos chorrea agua, es la acumulación por la humedad reinante, igualmente el día “pinta” para lindo.
Pedaleando y charlando algo, intercambiando impresiones del viaje arribamos a Gardey, breve parada para hidratar, comer un bocado y hacer algún ajuste de equipos.
Continuamos por el camino real hacia Vela pasando previamente por el balneario que aprovechamos para hacer “del cuerpo una figura”. . . . . ¡¡Ahh, que bien se sienten nuestros cuerpos  después de tan sublime acto!!
Vamos José ? . . . . Dejamos atrás Vela y enfilamos con rumbo N.O. El viento empieza a soplar, de a poco va aumentando en intensidad. . . . . puff !! así nos acompaña todo el día, de a ratos en contra, de a ratos de costado, a favor?. . . . . Nuncaaaa!!
Bueno, esto lo elegimos, nadie nos obligo, por lo tanto, agua y ajo!!


Un alto en Gardey para acomodar equipos

“Devoramos “ km. a una velocidad de 14 km. /hora, así lo habíamos previsto.   
Nuestras computadoras de a bordo nos indican que vamos arribando a Tedín Uriburu, pero. . . . . siempre hay un pero que te rompe los esquemas. . . . PAFFFF !! reventón rueda delantera de la bici de José.
Como aventureros prevenidos valen más que improvisados. . . . sacamos rueda, cubierta, cámara y a colocar manchón, armar y a seguir hacia T. Uriburu.
Arribamos a las 14 hs. y luego de un breve reconocimiento del lugar, golpeamos en una despensa donde muy gentilmente nos atendió su dueño a pesar de la hora.
Unas papas fritas para reponer sales y una gaseosa de 2 ¼ litro sirvieron para saciar nuestra sed.
Partimos de T. Uriburu después de un descanso/siesta en la plaza del lugar.
Nuestro objetivo ahora es Chillar, primer campamento predeterminado en la travesía.
Transitamos los 20 km. a esta localidad dentro del partido de Azul. Los caminos bastante deteriorados por la sequía y el transitar de los camiones sacando la cosecha, cosecha de muy bajos rindes justamente por la falta de agua.
Por fin arribamos a Ruta 3, puerta de entrada a Chillar. Unas vueltas por el poblado buscando lugar para acampar. Encontramos un predio municipal donde aprovechamos para comer unos super panchos con gaseosa y luego dirigirnos nuevamente hacia la ruta y encaminarnos a una estación de servicio para acampar.

Estábamos en esos trámites cuando llega un móvil policial con dos oficiales que nos solicitan los documentos, “trámites de rutina”  nos dicen, cumplido este requisito se retiran y seguimos con nuestra tarea.
Una buena ducha en un no, tan buen baño, el tema es sacarnos la tierra del camino y dar una satisfacción a nuestros cuerpos para luego ir a cenar unas pastas.
A quien nos encontramos en el restaurante?. . . . . a un amigo de “correrías”. . . . Fredy Espasandin!! Que muy gentilmente nos obsequia con unos sabrosos ravioles con salsa boloñesa.
Ahora si!! Panza contenta, duchados como Dios manda, solo nos queda irnos a dormir, mañana tendremos otra etapa de 96 km. hasta Laprida.

 


1er. campamento en Chillar

 

Día 29 de diciembre: - 104 Km.
La consigna era partir alrededor de las 7, cosa que hicimos después de desayunar, desmontar campamento y acomodar nuevamente los equipos en las bicis y los “cóndor”.
Empezamos a costear la vía desandando los km. que nos separaban del primer objetivo, 16 de Julio.
Arribamos a ese pintoresco paraje de la provincia, gente amable nos recibe, curiosidad por estos “locos” en raros aparatos.
Tomamos una gaseosa, fotos para testimoniar nuestro paso, y una recomendación de los lugareños. . . . . “muchachos, el tramo hasta El Luchador tiene mucha piedra”. . . . . .
Cuanta verdad tenía esta recomendación!! No les debe haber alcanzado la piedra, sino hasta la zanja le hubiesen puesto!! José por la derecha, yo por la izquierda, daba lo mismo, por cualquier lado era todo piedra sobresaliendo de la superficie del camino, nos salvava que cada tanto había tierra negra y permitía rodar mejor, pero poco duraba esto.
Los km. van pasando, así arribamos por fin al paraje El Luchador, muy poco para recorrer. . . . . paramos en el único almacén/restaurante/despacho de bebidas y salón de pool.
Sigo con mi intención de comer pastas, a lo que José no puede contener su risa, “ solo a vos se te ocurre pedir pastas en estos lugares. . . .ja ja ja ja!! “. . . . esta ves se me diooooo !! era día 29 y la Sra. del bolichero estaba haciendo ñoquis. Nos invitan a compartir la mesa con ellos, cosa que aceptamos de buen agrado.
Mientras esperamos la comida, un parroquiano que hace 50 años vive en el lugar nos cuenta la historia del nombre del paraje. (ver aparte)
Muy ricos los ñoquis doña . . . . es el comentario tanto de José como el mío. Pagamos el almuerzo y nos tiramos debajo de unas plantas al frente del boliche.
Estómago satisfecho, músculos recuperados, solo queda iniciar nuevamente la marcha buscando el segundo campamento en Laprida.
Curvas, contra curvas, cruces de caminos, rectas interminables y. . . . . . . .


16 de Julio, y si!! El cartel ya lo dice. . .

¡¡ Los mosquitos !! que hasta el momento se habían mantenido al margen en nuestra travesía aparecieron en el tramo más embolante . . . . . la recta de 10 km. que se nos hizo como de 50. Cada vez que parábamos para hidratar, ahí estaban los “infieles” aprovechandose de nuestra humanidad.
Por fin arribamos a Laprida, consultas en la estación de servicios de lugar para acampar, tomar una gaseosa con papas fritas y partir hacia el parque donde acamparíamos.
Balneario El Paraíso, acampamos sobre el pasto, ¿por que en la mayoría de los camping se acampa sobre tierra ?. . . . . .
Una vez acomodados carpas y equipos, José se va hasta el pueblo para reponer la cubierta rota.
Duchas y un merecido sándwich de milanesa completo, luego a descansar, mañana será otro día. . . . . . . ssshhhh!!!
Paraje El Luchador (la historia de su nombre)
Según cuenta esta persona, la dueña del boliche originario fue víctima de una orden de dasalojo. Luego de movilizar a los vecinos y viendo que nada podía hacerse para impedir la medida judicial que la expulsaba del lugar donde tenía su comercio, organizaron la mudanza hacia donde hoy se encuentra el paraje. El boliche, ahora re localizado, fue también re-bautizado, haciendo mención al momento difícil que había atravesado su dueña junto a la comunidad que dependía de su existencia, es por eso que hoy  el paraje lleva el nombre  “El Luchador”.

 

Día 30 de diciembre:
Amanece con fuerte viento, los árboles se arquean en forma sostenida, el viento es constante y fuerte, desayunamos al reparo en un quincho, evaluamos la situación y decidimos esperar hasta el medio día.
El viento no calma, al contrario, aumenta su intensidad y calculamos que esta entre los 50/60 km. por hora. Esto dificulta nuestra partida, teniendo en cuenta la dirección, lo tendríamos en contra y de costado en toda la etapa.
Cambio de plan, a las 12,30 decidimos ir hasta la estación para averiguar horario y día del tren a Cnel. Pringles.
Durante el trayecto el viento nos movía las bicis como si alguien nos empujara de costado, así llegamos a la estación y luego de averiguar nos indican el nombre y la dirección del jefe/boletero/despachante, hacia allí nos encaminamos atravesando todo el pueblo, (siempre que teníamos que ir a algún lado, quedaba exactamente en la otra punta. . . . . . vaya suerte la nuestra!!).
Por fin damos con la casa del Sr. Fabio Juárez quien nos atiende muy amablemente a pesar de que estaba entregado al descanso y nos da la información que buscábamos.
Desandamos el trayecto buscando un lugar donde almorzar, eran las 14 horas y nuestros estómagos pedían por comida, después de varias consultas damos con un restaurante que todavía estaba abierto. Comimos unos riquísimos ravioles de verdura con Bologñesa y regresamos al camping.
Comenzamos a preparar los equipos y observamos la tormenta que venía en contra del viento,
¡¡José, rajemos para la estación cuanto antes!!  Eso hicimos, y a los pocos minutos de llegar cambió el viento, remolinos de tierra y la lluvia no se hizo esperar, tampoco el descenso de la temperatura.
Dicen que el viento va en busca de la tormenta, y cuando la encuentra se produce una calma chicha por un breve espacio de tiempo hasta que de repente pareciera que el mundo se derrumba, el viento cambia de cuadrante, y lo hace en forma de remolinos, como queriendo arrancar todo lo que encuentra a su paso precediendo a la lluvia.
Única tarea, desenganchar los “cóndor”, comer y comer, descansar un poco y a esperar el tren que pasa a las 4,20 de la madrugada.


La tormenta ya está con nosotros, al fondo se ve venir!!

Día 31 de diciembre: - 90 Km.
Como a la una de la mañana aparece Fabio y nos invita a pasar a su oficina. Entre comida, charla y anécdotas que nos cuenta llega la hora del tren. Fabio habla con el guarda para que nos lleve con todo nuestro “bagayage”, este tren no trae vagón de encomiendas y solo pudimos viajar gracias a la gestión de Fabio y el favor del guarda.
En un “operativo comando” cargamos las bicis y el “cóndor” de José,  el mío fue a buscarlo en un pique furibundo, subiendo al vagón de punta para venir hasta el fondo de la formación haciendo malabares entre los asientos y bajo la mirada atónita del pasaje que no entendía nada.
Bueno José, asientos no hay, al menos pudimos subir, tendremos que viajar parados hasta Pringles  . . . . . una hora pasa rápido. . . . jeje!!


La limpieza diaria es una parte importante

5,30 de la mañana, estación Pringles, nuevo operativo comando, después de hablar con el guarda, “ bajen tranquilo muchachos ” fue el comentario, el tren paro para que bajaran 3 o 4 pasajeros y casi de inmediato partió nuevamente, menos mal que ya estábamos entrenado y el desembarco de las bicis y los “cóndor” se hicieron sincronizadamente. Enganche de los “cóndor” en las respectivas bicis, desayuno con mates, galletitas saladas y algo de dulce de membrillo y a las 6,30 iniciamos la marcha para transitar los 88 km. que nos separaban de Coronel Suárez.
Mañana fresca y algo nublada, todavía remolonamente se iban disipando las nubes que trajeron la lluvia de la tarde noche del día anterior, se respiraba un aire fresco que facilitaba nuestro pedaleo. Paradas cortas para hidratar y comer bocado, los kilómetros empiezan a pasar, la falta de sueño nos comienza a pasar factura, le pregunto a José como va, la respuesta no se hace esperar, “ estoy teniendo sueño “ 
Mi reacción tampoco se hizo esperar, José, paremos en la primer tranquera y descansemos un rato , eso hicimos y al reparo de unos abre puños que nos protegían del viento ¿. . . . . . ? nos “ tiramos ” a dormitar un poco. . . . . . sssssshhhhhh. . . . . .
Vamos José ?. . . . . . medio dormido, medio despierto, me contesta,“ daaaleee Oscar, buahhhh “
Hoy el viento está de nuestro lado, viajamos a 25/27 km. por hora, que delicia !!
Cruce San Eloy, parada para reponer. . . . .reponer nada!!! Los dueños estaban esperando el micro, yo venía con el “antojo” de un sándwich de salame y queso, mingaaaaa !! por el sándwich, quiero enviar un mensaje por mi celu. . . . . y no había señal !!. . . . . . . la ghssttrsgkiuermytrska !!! le hago un comentario a José, y como si le hubiese contado un buen chiste, no para de reírse, (por razones obvias no lo puedo contar).
Descansamos un rato mientras secamos nuestras camisetas empapadas en sudor, aprovechamos para hidratar y comer bocados.
A seguir pedaleando, no queda otra, 30 km. nos separan de Santa María, la próxima estación de servicios. Las lomadas se suceden en forma periódica, los km. pasan lentamente, por fin arribamos a Santa María, nos “zambullimos“ de cabeza en la hostería y por fin se nos dio el tan ansiado sándwich de salame y queso.
Breve charla con el concesionario del lugar, algunas preguntas de que andábamos haciendo por esos parajes, cuando habíamos salido de Tandil y otras sin mayor importancia. Agotada la charla decidimos continuar hacia Cnel. Suárez.
En la ruta vamos cruzando varios grupos de ciclistas que están haciendo su entrenamiento habitual, todos nos saludan, algunos vemos con cara de asombro por nuestros equipos, otros se ríen, los menos se dan vuelta sin entender lo que están viendo. . . . . nosotros también nos reímos pensando en que
pensaran ellos. . .Je!!
Seguimos pedaleando a buen ritmo hasta que José me dice que para, lo hago yo también y me vuelvo, al verlo mirando la parte de atrás del “cóndor”. . . ooh noo!! justo ahora!! a escasos 4 km. de Suárez se le corta una pata del soporte que sostiene las alforjas en el “cóndor”. . . . . . . . . el ingenio empieza a agudizar nuestras neuronas, (un tanto deterioradas por el esfuerzo) pero como bien dice el refrán, “la necesidad tiene cara de hereje”  y agudiza el ingenio. . . . ooh casualidad !! en nuestros kit de herramientas teníamos alambre!!. . . . . . . el alambre, muy nuestro, una vez más nos salva de la situación. Solucionado el inconveniente después de algunas pruebas fallidas continuamos nuestra marcha rumbo a Suárez.
José trata de acordarse de la dirección de sus tíos, “me parece que es esta calle, no, es en la otra, doblemos acá, siiiiii !! ahí es la casa de mis tíos”.
Saludos y abrazos de José con su tía. . . me presenta, nos hace pasar y nos convida con una gaseosa que devoramos con ansiedad. La charla se torna interesante para José que hace mucho tiempo no ve a sus tíos, yo haciendo un terrible esfuerzo para no quedarme dormido en el sillón (que papelón!!), pero bueno, llevamos más de 24 horas sin dormir.
Luego de esta charla nos vamos con José hasta el taller del tío para resolver la rotura.
Nuevos abrazos, presentación, y comentarle al tío cual es el inconveniente, de inmediato se pone manos a la obra y en un rato queda resuelto el problema.
De regreso a la casa de la tía nos encontramos con el primo que había llegado de su trabajo, más abrazos, más presentación y la charla se torna más que agradable, pero el cansancio está haciendo estragos en nuestros cuerpos. Una buena ducha y a descansar un par de horas, cuanto hacía que no veíamos una cama!!
Ya repuestos con este descanso nos levantamos a tomar unos mates con el primo de José mientras los tíos se encargaban de los preparativos para la cena de fin de año, cena que compartimos con otra prima de José y sus hijas. . . . . 
Brindis y deseos de buen año, salimos a la calle para ver el espectáculo habitual en estas celebraciones y a la 1.30 hs. nos vamos a dormir, mañana será otro día y debemos continuar con nuestra travesía.


José con sus tíos y primos.
Gracias por recibirnos y hacernos compartir la mesa de Fin de Año !!

 

Día 1º de enero 2009: - 48 Km.
Amanecemos, ya estamos en el nuevo año, hay que levantarse, desayunamos con unos mates y facturas, luego preparamos nuestros equipajes en las bicis tratando de dejar listo para la etapa siguiente.
Llega la prima de José y nos lleva a recorrer un poco por la ciudad y hacernos conocer su casa.
Ya de regreso nos sentamos a la mesa para almorzar nuevamente todos juntos.
José!! tenemos que partir. . . . es una pena por que la reunión está muy agradable, pero el día avanza y tenemos que llegar a Pigüé.
Salimos alrededor de las 14.30 hs. tomando la ruta que va de Suárez a Pigüé.
Ruta tranquila, la gente debe estar descansando de los festejos de la noche anterior, el tramo se hace muy placentero, llegamos al puente sobre el arroyo Cura Malal y hacemos un alto para hidratar, comer un bocado, sacamos un par de fotos y continuamos la marcha, así va transcurriendo la tarde y por fin llegamos a Pigüé.


Campamento en el parque de Pigüé

Nos dirigimos al parque que nos habían indicado para acampar. Mucha gente en auto, motos, a pié, corriendo. . . . era 1º de año y todos había salido aprovechando el día soleado. Dimos una vuelta por el parque tratando de tomar contacto con el lugar, la gente nos miraba con asombro, dos “loquitos” en bici y con unos carros enganchados, no entendían mucho, aunque tal ves si. . .
Te gusta este lugar José?. . . . “está bueno, dale acampemos acá”.
Armado de carpas, tomar algo y algún bocado para reponer energías, una buena ducha y luego tomar unos mates. Al rato aparecen 4 personas en bici a mostrarnos la Wheeler de uno de ellos, no podían creer que hubiese otra bici con esa marca!!. . . . .  (que te pasa Mariano! ! ! !. . . . . viste que hay más Wheeler!!)
Esta gente nos comenta y nos sugiere no ir por ruta 33 como teníamos planeado, le llaman la ruta de la muerte, vaya nombrecito!! Es la ruta del Mercosur, muy angosta, tráfico de camiones y nadie respeta. . . . . . .José, hay que cambiar de ruta, nos indican ir por camino de tierra hacia estación Ducos. Se despiden y nos disponemos a preparar la cena, la idea era acostarnos temprano para partir a las 7 de la mañana.


Instalando el campamento en Pigüé

 

Día 2 de enero: - 75 Km.
A las 5 de la mañana nos despertamos con un “bolonqui” bárbaro, no entendíamos lo que pasaba hasta que nos asomamos de la carpa y vemos un grupo de scouts que habían llegado haciendo bochinche con cánticos y un tambor!! . . . . . .hijos de mil. . . . . (cuanta razón tiene Rolito al odiarlos, ahora tiene 2 adeptos más,).
Bueno, no queda otra opción que levantarnos, desayunamos como de costumbre, desarmamos campamento y a cargar todo en las bicis.
Partimos alrededor de las 7.30 hs. hacia el camino a Ducos, primeros tramos tranquilo, mirando la carta por que esta alternativa no estaba en el TPS ®, cruces de caminos y bifurcaciones. . . . cual tomamos? . . . . elegimos una que por suerte era la correcta. A medida que avanzábamos nos “ íbamos acordando” de la gente que nos indicó este camino, una porquería!!! todo roto, suelo de tosca lavada por alguna lluvia y nada de mantenimiento, en partes hacíamos equilibrio para no caernos con las bicis, íbamos a paso de hombre, más no se podía. Así llegamos a estación Ducos. . . . .
Estación Ducos ??? apenas un galponcito de chapa, un molino y nada más ! !
Seguimos andando después de sacar unas fotos, así arribamos a la bifurcación de caminos que debíamos tomar para empalmar con la ruta 33, tramo corto y por fin la tan “temida” ruta 33. . . . . .y bueno, no queda otra, hay que estar con todas las neuronas puestas en la ruta.
La verdad tenían razón, muchos camiones a pesar de la fecha, gente en autos que seguramente iban rumbo a las vacaciones, nadie te respeta, y menos si vas en bici.
Por fin llegamos al cruce de Espartillar, paramos en la estación de servicios y nos comimos 2 riquísimos sándwiches de matambre con una gaseosa.
Ya con el estómago lleno emprendimos el último tramo hasta Carhué. Este tramo de la ruta es muy tranquilo, vamos avanzando y devorando Kilómetros (bueno, es una forma de decir) igual marchamos a buen ritmo. Llegamos al cruce de la ruta 60 y decidimos hacer un alto un par de metros más adelante, a la sombra y con algo más. . . . una mesa de chapa del otro lado del alambrado!!. . . . . . . no lo dudo, me “tiro” arriba de la mesa a descansar y me quedo dormido, ssssssshhhhh. . . . . . .
José me despierta y seguimos viaje. Arribamos por fin a Carhué, nuestro objetivo! ! !
Luego de entrar en Carhué dimos unas vueltas como para reconocer el lugar y buscar un camping. Después de dar algunas vueltas y averiguaciones optamos por el camping Nicolás Levalle, ubicado a la entrada de la ciudad y con buenas comodidades.
Ya ubicados nos dispusimos a realizar unas compras de víveres en un “super” y llegarnos hasta uno de los bancos para retirar algunos dinerillos y recorrer un poco la ciudad. Hecho estos trámites regresamos a nuestro campamento para preparar unos mates, lavar alguna ropa del equipo, limpiar y aceitar las bicis, ordenar algunas cosas del equipaje, y luego comenzar con la cena, (unos ricos fideos con atún y cebolla preparados por José).
Sobremesa, acomodar los equipos en la carpa y. . . . . . a dormir se ha dicho! ! mañana será otro día.


Estación Ducos !!

 

Día 3 de enero: - 37 + 52 Km.
Amanece un día esplendido, la rutina del desayuno, sacar a ventilar las bolsas de dormir, ordenar equipajes y luego iniciar el recorrido que nos lleva a Lago Epecuén.
Camino “fiero” si los hay! ! serrucho en la mayor parte del recorrido, son 12 km. que no dan respiro a nuestras sentaderas y muñecas, por cualquier parte del camino que uno quiera ir es todo serrucho, paciencia, no hay otra alternativa, en parte vamos rápido tratando de “emparejar” el camino, en parte intentamos por el borde, pero todo es igual, nos resignamos y seguimos hasta nuestro objetivo.
Por fin arribamos a la entrada que conduce a la ex Villa, nos topamos con el cartel que indica los datos de la estación Epecuén, sacamos fotos y continuamos.


Cartel que indica la estación Epecuén

Así llegamos a la entrada de la ex Villa. . . . . . no bien uno pisa los primeros tramos ya tiene una idea de lo que va a encontrar. . . . . . desolación es la mejor definición del paisaje que se abre a nuestras vistas, empezamos a transitar hasta donde podemos por lo que fueron las calles de la Villa, no queda otra posibilidad que dejar las bicis y empezar a transitar entre escombros, casas derruídas, techos caídos, paredes desnudas y mudos testigos de un esplendor que ya se fue, todo es historia a causa de una inundación implacable que dejo en ruinas una Villa turística que albergó a millares de personas en sus mejores épocas.


La imagen lo dice todo !!

Sacamos fotos, filmamos algo, charlamos con don Pablo Novak, único habitante que quedó en la Villa y testigo viviente que relata los instantes finales de esta Villa Epecuén. Luego emprendemos camino hacia el viejo matadero de la Villa, a mitad de camino llaman de Radio Belgrano de Capital, para hacer una nota que se había concertado previamente cuando estábamos en el campamento, un alto para charlar tranquilos vía celular y luego seguir.

Con Don Pablo Novak

A nuestra vista aparece otra desolación de un esplendor ya en el recuerdo y parte de la historia del lugar, nos adentramos en el sector del matadero y solo paredes desvencijadas, techos que ya no existen, un viejo cartel de material que testimonia el emprendimiento matarife.

Pasamos por lo que había sido un monte de eucaliptos, solo troncos blancos por la salitre y las raíces al descubierto como queriendo aferrarse al suelo a pesar del embate del agua y la sal, secos, esperando la putrefacción para ser solamente recuerdo de que una vez hubo un monte esplendoroso.


Las palabras sobran !!

Seguir viendo tanta destrucción acongoja el alma y predispone al bajón, decidimos emprender el regreso a nuestro campamento. Nuevamente el camino tortuoso que debemos desandar, las imágenes vistas nos hacen marchar en silencio, los serruchos del camino parecen más pronunciados, nuestras manos y muñecas piden clemencia, aún, a pesar de la suspensiones de las bicis.  


Camping de Carhué

Al fin llegamos al campamento. Decidimos emprender el regreso yaaa!!, levantamos campamento, acomodamos los equipos en las bicis y los trailers, pago los gastos en la proveeduría mientras José queda haciendo los últimos ajustes en su bici y parto despacio, al rato aparece José diciendo que tuvo que pagar lo consumido. . . ¿. . . . ?José, ya lo pagué yo! . . . . . .sucedió que yo había pagado al empleado y cuando entra José a buscar una gaseosa estaba el concesionario y le vuelve a cobrar ya que el empleado se hace el dolobu y no dice ni pio! ! (se quedo con mi pago el muy hijo de su mamá), a todo esto seguíamos pedaleando mientras José me iba relatando lo sucedido, ya no tenía sentido regresar para el reclamo, nos habíamos alejado bastante y no teníamos ganas de desandar el camino por 10 pesos.(Anécdotas de viaje!)
Nuestro objetivo ahora era llegar a Espartillar. Breves descansos durante el trayecto para reponer algún bocado e hidratarnos, así llegamos a la tardecita a la estación de servicio de las rutas 60 y 33. Nuevamente los exquisitos sándwiches de matambre con una gaseosa y a seguir hasta Espartillar buscando el destacamento policial para pedir la autorización y acampar en el predio municipal del lugar. Luego de las consultas pertinentes arribamos al destacamento donde nos atienden muy amablemente las dos personas de la policía, les explicamos nuestra intención y luego de dejar los datos nuestros nos acompañan hasta el lugar.
Tratamos de buscar un lugar acorde, con reparo y en lo posible que haya agua, después de recorrer investigando el sector, encontramos una canilla que nos abastecería el vital elemento.
Armamos campamento, la noche era de luna llena y esto hacía que no necesitáramos tanto las frontales. Muchas ganas de preparar cena no teníamos, así que improvisamos unos bocados con algunos mates y nos fuimos a las bolsas.

 


                  Amaneciendo en Espartillar (mi carpa)

 


         Campamento de Espartillar (la carpa de José)

Día 4 de enero: - 44 Km.
El día amanece con un sol radiante y una temperatura por demás agradable. Hay que preparar el desayuno, mates con galletitas, otra no hay. Levantamos campamento y cargamos todo en las bicis y los “Cóndor Track”, partimos en busca de la salida hacia Arroyo Corto no sin antes buscar una panadería para comprar algunas facturas para la marcha (es muy importante la alimentación. . . . . aunque sean facturas!!).
Oscar, solo a vos se te ocurre conseguir facturas en un pueblito tan chico, domingo y temprano. . . . no estarás loquito? . . . . . esto fue suficiente para que yo. . . . siguiera buscando! ! y que guiándome por el olfato. . . .  ¿. . . . .? encontrara un lugar donde tenían facturas del día anterior, a todo esto, José compra unos pasteles, ahora si, estamos abastecidos de víveres, a continuar la marcha.
“Embocamos” el camino que nos conduce a Arroyo Corto, algo de viento pero pasable para pedalear, transcurren los kilómetros y llegamos a la entrada del pueblito, lo primero que asoma ante nuestra vista es un “hermoso cementerio”! ! si a un cementerio se le puede llamar hermoso, no? Pero bueno, nos llama la atención la ornamentación del mismo, a tal punto que es la primera vez que saco fotos a un camposanto.

             
Cementerio de Arroyo Corto

Dejamos atrás este lugar de descanso eterno y nos dirigimos al pueblito, llegamos a la plaza principal (la única) y enfrente un club abierto. . . buena ocasión para hidratarnos con alguna gaseosa. . . . . mingaaa gaseosa ! ! ! ! ! nos bajamos 2 botellas de cerveza. . . . que manera tan particular de hidratar, no?
Ya hidratados continuamos hacia la ruta que nos llevará a Pigüé nuevamente, para tomar el tren que nos traerá hasta Azul.


¿Hidratándonos?. . Y si, es una forma también. (Arroyo Corto)

Pigüé; vamos en busca de la casa de una prima de José, no encontramos a nadie en la dirección indicada, nos vamos para el centro de la ciudad tratando de encontrar algo abierto para comprar un poco de comida, una roticería abierta es nuestra salvación, son las 14,30 hs. y no es fácil encontrar algo abierto.
Nos dirigimos al parque nuevamente para ubicarnos bajo la sombra y almorzar.
Una siestita reparadora para luego irnos a duchar por turno, uno va y el otro queda cuidando las bicis y equipo.
A mi regreso de las duchas veo que José no está. . . .en eso para una motoneta con una pareja a bordo, “buenas tardes” , buenas tardes,. . . es mi respuesta, “ andamos buscando una gente de Tandil” . . . ah si, uds. deben ser los primos de José?,. . .“siiii”   
En eso veo aparecer a José, abrazos y alegría en los rostros de los primos, al fin pueden encontrarse, presentación, charla corta y agradable, invitación para ir a cenar con ellos.
Allá vamos, a lo de los primos de José. . . . cerveza con una picadita como para ir entrando en calor, llegan otros familiares y se arma la cena, charla va, charla viene, la hora de partida se acerca. . . . José, es la hora, tenemos que ir hasta la estación para despachar las bicis, llegamos casi con lo justo, hacemos los trámites para el despacho y esperamos el tren que no tarda en llegar, y a quienes encontramos en la estación esperando el mismo tren?. . . . . . a los scouts que nos dieron la lata a la madrugada ! ! !
Seguían con el mismo bolonqui de días anterior.  


José con sus primos de Pigüé

Ayudamos a cargar las bicis en el vagón de encomiendas y nos quedamos con los trailers y equipajes. Acomodados en el tren nos disponemos a pasar las casi 7 horas que demoraría en llegar a Azul previas paradas en estaciones intermedias.  


Estación. . . . Pigüé. . . ya lo dice el cartel!!

El tren merece un párrafo aparte. . . .un servicio regular de Capital Federal a Bahía Blanca, el estado de los vagones, baños y todo lo concerniente al servicio es muy deplorable, asientos rotos, gente durmiendo arriba de los porta equipajes, baños totalmente tapados y sin agua, gente tirada en los pasillos tratando de dormir, el tren que parece más una licuadora que un servicio de pasajeros, en fin, así está casi todo.
Dormitamos de a ratos, dormir corrido es imposible, puertas que se abren con gente que va y viene. . . a donde no se sabe, otros que salen a fumar cigarrillos y algo más. . .
El que esta al lado de la puerta la cierra con bronca y pateandola, el que pasó la dejó abierta sin importarle un joraca, al rato vuelve a pasar y hace lo mismo, y por supuesto el de al lado de la puerta también hace lo mismo, pero con más bronca, la puerta ya parece de vaivén! !

 

Día 5 de enero: - 102 Km.
Por fin el tren arriba a la estación Azul a las 5,30 de la mañana.
Operativo tipo comando para bajar las bicis, el tren no espera, corrida hasta el fondo del anden para recibir las bicicletas, ya están abajo!! Ahora a llevarlas hasta donde espera José con los trailers, pero grande es nuestra sorpresa cuando vemos que las dos bicis tienen las gomas pinchadas! ! !. . . . . no entendíamos nada, se pincharon arriba del vagón de encomiendas?. . . . . . es nuestra pregunta, empezamos a dilucidar que había pasado hasta que nos viene a la memoria que en la estación Pigüé cortamos camino por dentro de los terrenos ferroviarios y ahí se nos aclaró lo sucedido. . . . . las rosetas ! ! ! especie de abrojos pero muy chiquitos y con espinas muy duras y punzantes que no perdonan, se clavan, y hasta el fondo!!.
No queda otra, hay que emparchar, va, mejor cambiemos las cámaras, hay agujeros en cantidad suficiente como para agotar nuestro stock de parches. Ahora si, vamos a la confitería de la terminal de ómnibus a desayunar un café con medias lunas, luego a cambiarnos de “ciclistas” y emprender el último tramo hacia nuestra ciudad, tramo que se hace muy cortito por que no alcanzamos a salir de la terminal. . . . . . que había pasado?. . . . . la rueda delantera de mi bici, siiii, pinchada una vez más, puteadas al por mayor, sacar nuevamente la rueda y cambiar cámara, inflar, armar y . . . . . esperar que sea la última pinchadura, nos habíamos quedado sin cámaras.
Enfilamos por la Av. Piazza rumbo a la ruta, tratamos de adivinar cual es el camino de tierra que nos traerá a Tandil, lo encontramos después de unas vueltas y ahora si, estamos en camino.
Tramo tranquilo, mañana amaneciendo con un sol espléndido que invita al pedaleo, los kilómetros empiezan a pasar en nuestras computadoras, en parte nos permite marchar a una velocidad de 32 km./hora.

    
Amaneciendo en el camino Azul - Tandil

Comienza a levantarse una suave brisa, pero en esta oportunidad la tenemos a favor.
Ya estamos transitando casi la mitad del trayecto y la brisa se convirtió en un fuerte viento, pero siempre a favor nuestro. Llegamos al boliche Miraflores, decidimos parar a tomar una gaseosa, entramos y solo está el dueño, intentamos establecer una charla pero el Sr. muchas ganas de hablar no tiene, apenas contesta con monosílabos, y bueno, allá el si no tiene ganas de conversar, apuramos el trago de la gaseosa marca. . . “pirulito” . . . (solo el bolichero y el fabricante la deben conocer).

   
Boliche “Miraflores” – típico boliche de campo

A seguir, continua el tramo del camino con tosca y tierra colorada que debido a la sequía se han hecho colchones de polvo que nos obliga a estar muy atentos con el manejo por que es muy fácil ir a “comer tierra” en un descuido, es tal el viento y la tierra que vuela, que nos sobrepasa y no vemos la rueda delantera de nuestras bicis ¡ ¡
Seguimos la marcha a pesar de estar envueltos en esta nube de polvo, cada tanto paramos para secar la traspiración que cae de nuestra frente y re hidratarnos, ya ni pensamos en comer, solo queremos llegar.
José intenta una escapada y yo. . . . . lo dejo que se escape! ! al rato lo veo parado esperándome en uno de los puentes que cruzan el camino, no paro, sigo mi marcha para no retrasarnos, el deseo de llegar se acrecienta a medida que nos acercamos a la Base Aérea, por fin pisamos el asfalto, ahora si, se termino el “comer tierra”.
Por que será que a todos nos sucede, que al estar llegando nos agarra la “chiripioca” de querer comernos los kilómetros cuanto antes????. . . . por lo visto es así ! !
José adelante, yo tranqui atrás a un Km. llegamos al cruce de la Base y ruta 226, precaución al cruzar, ya falta poco, a José no lo veo, seguro estará llegando, me digo a mi mismo, continuo, paso por El Tropezón y después me entero que José estaba esperándome en este lugar, yo no lo veo. . . . . . . . y el tampoco me ve a mi. . . . .tan rápido no pasé José! ! ! !     
Así concluye esta “locura” que nació unos meses atrás, el balance, las anécdotas, las conclusiones y reflexiones vendrán después. 
Esto ya es historia ¡ ¡ ¡ ¡

                                                                                                                   Oscar Méndez


Algunas fotos más

       
Bifurcación de caminos hacia ruta 33     Con habitantes de 16 De Julio                                                               

 

    
               Los ñoquis del 29 !!                                 Camino a estación Ducos

 

 

Listado de equipos y materiales

Equipo de campamento:
1 carpa Hilux
1 bolsa de dormir Kailash
1 colchoneta + un pedazo de ¼ de largo
1 almohada inflable

Vestimenta:
2 camiseta Power Dry
1 polar 100
2 remeras Nido de Cóndores
1 remera ciclismo
1 remera blanca algodón
1 campera cortaviento amarilla
2 calza ciclismo
1 par piernas lana de ciclismo
1 pantalón cargo desmontable Rafiche
1 pantalón negro de baño
3 pares medias ciclismo
1 par zapatillas Dufor
1 par alpargatas negras + botitas cobertura + cinturón de seguridad p/Transp.
1 gorra de visera negra
1 pañuelo de cuello
1 máscara /cuello de polar
1 par guantes de ciclismo
1 pañuelo de mano

Protección:
1 par anteojos para sol Cebe + 1 par anteojos transparentes
1 pote crema ordeñe y crema Jhonson
1 aerosol de Off o similar
1 Casco

Higiene personal:
1 toalla chica
1 toalla mediana “todo terreno”
1 kit de afeitar + cepillo de dientes y Noc 10 + peine + jabón “todo terreno”
3 paquetes de pañuelos descartables (papel higiénico)

Equipo de cocina / hidratación:
1 olla / pava (tapa de calentador)
1 tenecucha + 1 cuchillo + 1 mate con bombilla
1 repasador
1 kit de especieros + esponja + detergente
1 calentador Camping Gaz c/cartucho de rep. + encendedor + paraviento de tela
1 pinche crotero
1 jarro de ½ litro de plástico con tapa
1 bolsa Platy Pus de 2 litros + “Camel Botell” en mochila
2 caramañolas amarillas en trailer + 1 Profile en mountain

Seguridad:
1 botiquín 1º auxilios
1 linterna frontal c/led
1 linterna en mountain bike

Documentación del viaje:
1 TPS en mountain Bike
15 secciones de cartas + 1 mapa  Prov. de Buenos Aires
1 regla escala + tabla de velocidad
1 cámara fotográfica digital
1 brújula + altímetro / barómetro Avocet
1 anotador + birome + diario de viaje
1 grabador con microcaset

Herramientas / Repuestos:
1 corta plumas Victorinox 24 usos
1 kit herramientas + cepillo o pincel p/limpiar cadena
1 inflador 
1 cámara repuesto bici y trailer + parche y solución
1 lubricante en aerosol
6 presintos plástico
10 tornillos y tuercas de 4 mm. varios largos
1 trozo de alambre fino para reparación de emergencia
1 par de guantes de látex (tipo quirúrgicos)

Varios:
3 metros de cordín para tender ropa
10 tarjetas de presentación
4 bolsas de residuos
1 mochila Outside “Andes” amarilla y negro c/ funda Doite chica
1 funda Doite grande p/ trailer + 2 Outside
1 riñonera Outside violeta
1 banco plegable (anduvo re bien!!)
1 kit con aguja e hilo de coser para reparación de emergencia

Raciones para desayuno, marcha y reserva para 2 días:
8 sobres de yerba mate
20 sobres de azúcar
10 saquitos de distintos té
5 raciones de cereales para desayuno
2 raciones de fideos
2 raciones de polenta 10’
2 raciones de arroz
2 cubitos de Knor Suiza de verdura
8 turrones de maní
10 sobres de jugo en polvo
4 barritas de chocolate Aguila
15 caramelos de propóleo y fruta
Bananas y manzanas para el 1er. día

 

- CARTELERA -

(Ver más detalles en: SALIDAS)

PROGRAMA SEGUNDO TRIMESTRE
ACTIVIDADES 2011

 

ENERO A MARZO 2012 - CINCO CRUCES DE LA CORDILLERA DE LOS ANDES EN MOUNTAIN BIKE

POR SU SEGURIDAD Y LA DE LOS SUYOS:
CONTRATE UNICAMENTE GUIAS HABILITADOS Y SOLICITE LA CREDENCIAL CORRESPONDIENTE
¡¡ NO SE ARRIESGUE !!

Nido de Cóndores posee seguro con Federación Patronal S.A por Accidentes Personales y de Responsabilidad Civil



Nota:
Las actividades previstas pueden sufrir modificaciones por una cuestión de programación o fuerza mayor.
La organización cuenta con equipos de primeros auxilios y comunicaciones, seguro por accidentes con Federación Patronal S.A.

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