CONSEJOS VARIOS

PREPARACION

La libertad de las montañas reside en gran parte en la capacidad de un grupo, sea cual fuere su tamaño, para hacer frente a cada uno de los problemas del viajar y el vivir, incluyendo las emergencias, sin otro bagaje que lo que sus miembros puedan transportar cómodamente sobre los hombros, utilizando sus recursos físicos y el conocimiento y el juicio que les ha proporcionado la experiencia. Implícita está la responsabilidad de cada individuo con el ambiente, el grupo y consigo mismo.
Las montañas son un ambiente extraño, no necesariamente hostil, pero ciertamente imparcial. Es pues necesario que quienes anden por ellas estén al corriente de muchas cosas que ignoran las personas que viven en la ciudad o que solo van al campo los fines de semana. Los montañistas, ya sean principiantes o veteranos, deben familiarizarse con las condiciones y técnicas de los recorridos por las montañas con el fin de evitar peligros y fracasos.
Las personas que frecuenten la naturaleza deberán llevar instrumentos – brújula, carta topográfica o mapa del lugar – que les ayuden a orientarse y será preciso que sepan utilizarlos. Antes de emprender una excursión, estudian cartas o mapas y descripciones de la ruta y del terreno que la rodea. La experiencia enseña a los montañistas el arte de encontrar la ruta. Escalan y "caminan” con los ojos, observando la ruta en todo momento, buscando las características generales del terreno, que dejan de ser visibles cuando se ven rodeados de árboles o grietas o cuando tienen la nariz apretada contra la roca. Muchas cumbres se pierden debido a errores cometidos al buscar la ruta, a menudo durante la aproximación a la cima, mucho antes de que la escalada se haga difícil.

RESPONSABILIDAD CON EL MEDIO AMBIENTE

Durante toda la historia del hombre las montañas han sido el epítome de lo remoto, agreste y desconocido. Los lagos pequeños y los prados han simbolizado la belleza delicada; las agujas escarpadas han representado la durabilidad y la intemporalidad. Sin embargo, hoy los lagos se ven contaminados por los desperdicios humanos, los prados son pisoteados por las botas y aplastados por los sacos de dormir.
Si queremos conservar los frágiles ecosistemas y estructuras, por sus significados y valores que van mucho más allá del "deporte”, para las generaciones que aún no han nacido, el montañista debe estudiar y comprender el carácter de la tierra por la que se mueve, debe hacerse cargo de la vulnerabilidad de sus plantas, suelos y criaturas, y debe utilizar nuevas técnicas para acampar y escalar.
El verdadero montañista –tanto si escala como si se limita a andar – circula suavemente por la naturaleza, procurando no dejar el más leve rastro de su paso. Este individuo acepta el hecho de que el privilegio entraña responsabilidad, sin el cual la libertad es solo libertinaje.

Los montañistas experimentados prestan atención al tiempo y no sólo conocen las previsiones meteorológicas, sino que, además, tienen un ojo puesto en el cielo para observar los cambios desde el primer momento. Gracias a la prudencia y frecuentemente a la experiencia amarga, cuando se desplazan a las montañas van siempre equipados para lo peor, desde el punto de vista meteorológico. Es preciso tener presente que el cuerpo humano funciona dentro de unos límites estrechos y que, por ejemplo, no puede soportar más que ligeras variaciones de la temperatura externa. El problema del descenso de la temperatura – hipotermia – es especialmente grave en las regiones donde la proximidad de una precipitación fría, impulsada por el viento, suele ser rápida e imprevisible. El deterioro ocasionado por la hipotermia puede ser rápido e imposible de controlar. Los individuos bien preparados saben que la ropa húmeda disminuye el calor del cuerpo mucho más de prisa que la ropa seca. Cuando todo está empapado, la lana y ciertas fibras sintéticas no absorbentes aíslan mucho mejor que otros materiales, que el viento por sí solo puede matar, y que llevar prendas con recubrimiento a prueba de viento puede salvarles la vida, que una cabeza descubierta disipa gran cantidad de calor y pude ser la causa de la pérdida de hasta un 50% del calor corporal. La cabeza es la primera parte del cuerpo en enfriarse cuando ésta se sobrecalienta, y además es la parte más vital para proteger cuando hace frío.

– cuando tenga los pies fríos abríguese la cabeza.-

Los montañistas expertos saben que la deshidratación conduce rápidamente al deterioro de la salud y quizá a la muerte, por ello han tomado nota de la disponibilidad y localización de agua, ya se trate de arroyos, ríos, lagos o glaciares, jamás permitirán que la cantimplora se les quede vacía. Al ir a las montañas, llevan siempre un itinerario previsto pero flexible, incluyendo uno o varios objetivos, y una hora prevista para el regreso. Las emergencias, aunque se producen de modo infrecuente, pueden hacer necesario retrasar el regreso, a veces uno o dos días. Estos retrasos acostumbran a coincidir con rachas de tiempo adverso; para tales casos, los individuos prudentes irán provistos del equipo necesario y conocerán las técnicas de supervivencia. La necesidad de hacer un vivac inesperado puede ser fruto de un accidente; aunque, por suerte, la mayoría de las heridas que se producen en la montaña son relativamente leves, los montañistas experimentados conocen la importancia de saber aplicar los primeros auxilios, los han estudiado y llevan el equipo preciso para aplicarlos si hace falta.
El mundo de la montaña brinda todo lo apropiado a cualquier individuo interesado, desde los senderos hasta las ayudas en escalada. Todo montañista debe conocer las técnicas de escalada necesarias según el terreno del que se trate, debe haber estudiado y practicado tales técnicas y deben seguir perfeccionándolas. En toda excursión, aunque el objetivo y la ruta puedan presentar un desafío, el individuo prudente sabe que la montaña no es el lugar indicado para hacer experimentos temerarios con técnicas nuevas que todavía no se conocen bien.
Los montañistas prudente nunca cesan de aprender más cosas sobre sí mismos y sobre el ambiente nuevo y extraño en que se encuentran, ampliando progresiva y asiduamente sus conocimientos como si de ello dependieran la felicidad y la salud, como efectivamente ocurre.

 

CONSEJOS PRACTICOS PARA SALIDAS EN MOUNTAIN BIKE

Elige rutas ajustadas a tu nivel físico. Debes regresar de una ruta con una agradable sensación y con ganas de volver a salir en bici de nuevo. Es la primera regla, de lo contrario tu bicicleta de montaña puede terminar en el galpón o garaje muy pronto.
Antes de salir tené en cuenta la predicción del tiempo, mirá al cielo y si tienes dudas razonables de que pueda llover o desatarse una tormenta, aplaza tu salida. Este razonamiento es simple, pero si no se tiene en cuenta, puedes acabar como una "sopa" más pronto o más tarde, incluso en el mejor día de primavera o invierno. Las tardes del comienzo de verano también pueden ser propicias a tormentas que desemboquen en chaparrón. Hay que tener en cuenta que en las sierras la climatología puede cambiar rápidamente, tenelo en cuenta si has previsto una salida a Sierra Alta de Vela o cualquier otro paraje alejado de nuestra ciudad.
Aunque estés en el mes de octubre, ten presente esto.
Tu bicicleta debe estar siempre a punto. Cualquier avería en la sierra, o por caminos rurales te puede costar mucho tiempo y kilómetros hasta encontrar una solución para poder continuar.
Es muy importante tener la bicicleta bien regulada, sobre todo, la altura y la posición del sillín. No hagas cambios en los ajustes del sillín si te dispones a hacer una salida larga y dura, (es posible que acabes con cierta desesperación y hasta puede que con alguna lesión). La presión de las ruedas debe ajustarse al terreno por el que vamos a circular. Estas suelen admitir un intervalo de presiones muy amplio. Con suspensión delantera, es conveniente bajar la presión de la rueda trasera en rutas que se desarrollen por terrenos muy empinados y con problemas de piso, como puede ser la abundancia de piedras (caminos y senderos por cerro La Blanca), hay que evitar los llantazos, por lo que hay que conseguir encontrar la presión adecuada, para aumentar la comodidad y agarre (en bicicletas de montaña con doble suspensión no es necesario hacer esto). Cuando circulemos por caminos y rutas bien firme, sin dudar pondremos presión alta, en torno a 3-4 Kg. dependiendo de nuestras cubiertas.
Estar en plena sierra a muchos kilómetros de una población puede ser un serio problema si se estropea la bici. Debemos mantener la bici a punto y bien regulada para tener los menos imprevistos posibles.
Cadena limpia y engrasada.
Altura y posición del sillín.
Cambios de marchas.
Estado de las cubiertas y presión adecuada.
Comprobar los frenos y tacos de goma.

Llevar Herramientas que nos permitan solucionar alguna pequeña avería, puede ser suficiente con un Kit que encontramos en cualquier bicicletería (llaves Allen, corta cadenas, palancas para desmontar cubiertas, llaves de bocas en distintas medidas y destornillador de estrella y plano, etc..), adicionalmente llevar cámara de repuesto, es bueno llevar parches y solución para pegar.
Es altamente recomendable llevar una o dos cámaras de repuesto, insisto en que tampoco está de más llevar parches y pegamento. Según la época del año, el recorrido, la vegetación y sobre todo el estado de los caminos de la ruta que vayamos a hacer, podríamos plantearnos llevar más cámaras. Se ha dado el caso en una ruta por Sierras de La Juanita y en verano, de pinchar hasta 5 veces, esto es muy mala suerte, pero puede ocurrir, por ello no está de más prevenir.
Ponete el casco y los guantes ¡ SIEMPRE ! Sobre todo en los descensos, por carretera y por ciudad. El casco te protegerá la cabeza, y los guantes las manos ante la más mínima caída. Es también muy recomendable usar unas gafas protectoras, sobre todo en época de insectos y con barro. Las hay de cristales intercambiables para según la luminosidad del día.
Hay que llevar comida suficiente. La falta de alimento puede causar muy malas consecuencias. La señal correcta es comer sin hambre de forma periódica. Para el camino puedes llevar barras energéticas y si la ruta es larga, es aconsejable parar en algún pueblo y comer más seriamente. Recuerda que para estar bien de "combustible" para la ruta es fundamental haber comido bien el día anterior. Tomar pasta en abundancia la cena antes de la salida suele dar muy buenos resultados.
Hay que llevar agua suficiente teniendo en cuenta la ruta, esto se refiere a que tengas presente ajustar la ruta con los posibles sitios donde encontrar una fuente que nos suministre agua fresca periódicamente. Ten en cuenta que hay fuentes que manan agua en primavera, y en el resto del año están secas. Por esto puede ser recomendable usar recipientes tipo Camel Back o similar, y que lo llenes en cada fuente para mantener el agua renovada y fresca. Para salidas cortas no merece la pena beber bebidas isotónicas salvo porque nos guste hacerlo (si es así, alternar con agua sola). Es muy importante salir de ruta bien hidratado, por esto debes beber antes de salir aun sin tener sed. Deshidratado tu rendimiento será muy bajo, independientemente de que pueda tener consecuencias serias.
La ropa debe ser adecuada para ciclismo de montaña (calza y camiseta) ten en cuenta la climatología también. En rutas de alta montaña, no debes olvidar que el tiempo cambia muy bruscamente y para esto lo mejor es llevar algo de abrigo de reserva. Bajadas de temperatura con viento asociado pueden crear una sensación térmica insoportable. Lleva siempre alguna prenda impermeable.
En rutas largas es aconsejable madrugar para aprovechar la mañana que. Lo que al comienzo de la mañana es un día ideal para la mountain bike, al mediodía no lo es tanto. Si el grupo es numeroso, la marcha es más lenta y como consecuencia se alarga en el tiempo.

Es muy práctico llevar una mochila cómoda y si lo queremos, hay unas específicas para el ciclismo con compartimento para bolsa de agua estilo Camel Back. Mucha gente prefiere la riñonera para llevar algo de comida y el agua.
Antes de salir haz estiramientos y calienta. En rutas llanas se puede calentar en la propia ruta empezando despacio, a menos que nos dispongamos a hacer una subida a Sierra de La Animas, y comencemos por el camino de la cantera, entonces casi no nos da tiempo a calentar cuando sin apenas dilación estamos subiendo como descosidos.
En las rutas largas, que atraviesen sierras o con grandes desniveles, olvida tu espíritu competitivo, utiliza un desarrollo suave y disfruta del paisaje. En estos casos siempre lo peor de la ruta puede estar por recorrer.
Estudia bien la ruta en una guía o en mapas si es la primera vez que las vas a realizar. Una equivocación de caminos en la sierra, puede hacer que acabes a muchos kilómetros de tu destino inicial. Si es posible lleva en la mochila el mapa o guía y no confíes plenamente en tu memoria. Toma referencias con relativa frecuencia y no continúes el camino si no estás seguro de que es el adecuado.
Cuando se va en grupo lo normal es que todos no tengan el mismo nivel y que el grupo se estire tanto en las subidas como en las bajadas. En estos casos hay que ser solidario y reagruparse esperando a los demás cada cierto tiempo. Es casi una obligación en estos casos, esperar y avisar en los desvíos para evitar pérdidas o despistes. Es muy recomendable llevar un silbato de montaña (se encuentra fácil en todas las casas de deportes) para avisar a los demás en caso de apuro.
En los descensos hay que tener en cuenta que en cualquier momento pueden aparecer caminantes, animales y muchos imprevistos que unos cuantos días antes no estaban. Hay que tener especial cuidado con esas cadenas que cortan el paso en caminos, ramas salientes y charcos que aparecen tras las lluvias, estos pueden provocarnos una caída fácilmente.
Respeta la naturaleza, los caminos son de todos, no tires basura al suelo o cámaras pinchadas al campo y no molestes a los animales. En temporadas de caza evita pasar por zonas autorizadas para la misma, si escuchas disparos en la zona, nunca abandones caminos o sendas. Por descontado evita “derrapes” injustificados, salidas de caminos por atajos, asustar el ganado y cualquier otro tipo de "salvajadas", estas son impropias de cualquier Biker que se precie (y de cualquier persona normal).
Un último consejo es que no esta de más llevar teléfono móvil.

 

- CARTELERA -
(ver detalles en: CIRCUITOS)

-ACTIVIDADES 2010-

DESAFIO DE LA RESERVA
Mountain Bike
19 de sptiembre

 


Nota:
Las actividades previstas pueden sufrir modificaciones por una cuestión de programación o fuerza mayor.
La organización cuenta con equipos de primeros auxilios y comunicaciones, seguro por accidentes con Federación Patronal S.A.